Curanipe fue habitado oficialmente el 2 de Mayo de 1850 para la extracción de cereales, frutos y maderas, en especial el Roble. En 1852 se estableció como poblado y en el año 1854 se regularizaron sus calles. En 1871 vivían 1178 personas en el pueblo y no menos de 4000 personas conformaban la parroquia. Su existencia data de la época de la Colonia, siendo puerto español con una importante actividad comercial de almacenamiento e intercambio.

A Curanipe llegaban barcos de diferentes partes del planeta, pero especialmente de Inglaterra e Irlanda, desde donde llegaba calzado, vestuario, géneros, algodón e incluso pianos. Desde aquí los buques zarpaban cargados de trigo, harina, lentejas de la zona y, posteriormente, cerveza.

Los buques anclaban mar adentro, por lo que los Faluchos eran los encargados de acarrear la mercadería hasta la costa. Entre los años 1888 y 1905 llegaron un total de 54 barcos al puerto.
Durante esos años, todo giraba en torno a la actividad portuaria, desde los astilleros donde se construían faluchos, hasta la aparición del ferrocarril, el que comenzó a pasar por Parral en 1873.
El tren se llevó la preferencia de los embarques. El antiguo camino de Santiago a Concepción pasaba por Cauquenes, de modo que muchos pueblos como Chillán, Talca, Parral, Linares y Chanco se surtían por las mercaderías que entraban por Curanipe. Hecho el ferrocarril, Cauquenes quedó aislado dado que el camino de Santiago a Concepción estuviera paralelo al tren. En 1895 llegó el ferrocarril a Cauquenes. La actividad portuaria murió la primera decada de 1900.